Este pequeño poblado, que tiene como centro a la Estación de Ferrocarril, fue durante muchos años un lugar que se caracterizó por la producción de frutas, las cuales eran vendidas a Buenos Aires, La Plata y en forma minorista en los pueblos cercanos. También existían establecimientos ganaderos, tambos y en menor medida, cultivos agrícolas.
Otro de los aspectos que caracterizó a las Tahonas, fue la importante cantidad de colonos de origen alemán, que se dedicaron fundamentalmente a la producción de frutas y sus derivados.
Aquellos que cultivaban manzanas, también producían sidra. Con el cierre del ferrocarril, como en muchos otros pueblos, la zona se empezó a despoblar.