La construcción de la base aeronaval Punta Indio comienza en 1923 y es inaugurada en 1928. La misión primigenia de la base es el valor estratégico, ya que debe controlar el ingreso de embarcaciones al río de la Plata mediante el uso de globos.
La continua actividad y desarrollo de la base dio lugar a un paralelo crecimiento de la población, provocando el arraigo de las primeras familias en estrecha relación con su fuente laboral. En el año 1938 se crea la Escuela de Aprendices Operarios Aeronáuticos, por necesitar personal capacitado. A partir de 1973 se la nombra como Escuela Técnica Básica.
Cuna de la aviación naval argentina es la sede de la Fuerza Aeronaval N° 1, de la que depende la Base Aeronaval de Punta Indio, el taller aeronaval Punta Indio y la escuadra aeronaval N°1, de la que, a su vez, depende la Escuela de Aviación Naval, la Primera Escuadrilla Aeronaval de Ataque, (actualmente en reserva), y la escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima.
En el momento de mayor esplendor, la base contó con una dotación de 800 agentes civiles y más de mil militares, lo que provocó la necesidad de acondicionar un desarrollo urbanístico y cobertura de servicios acorde a la demanda de este crecimiento.
La base de Punta Indio tuvo una destacada participación en diversos hechos históricos que marcaron la República Argentina. Los bombardeos de Plaza de Mayo de 1955, los conflictos entre azules y colorados en los años 1972 y, fundamentalmente, en abril de 1973, donde la base fue ocupada por tropas del ejército. También fue destacada su participación durante el conflicto por Malvinas en 1982.
📸 Imagen de 1943
Para hacer un recorrido por la historia del pueblo, es útil establecer algún tipo de periodización del tiempo. Esa periodización se apoya en factores socioeconómicos y políticos de manera alternada. Para comenzar, podríamos establecer como primer período el comprendido entre 1915 y 1928. Trece años, durante los cuales la vida de la localidad tuvo su eje en la estación del ferrocarril.
El tren era transporte de cargas, encomiendas, traslado de personas y ámbitos de socialización. Los horarios de llegada y partida establecían la agenda diaria de los pobladores. La importancia del ferrocarril será crucial para el desarrollo de toda esta zona y en particular de Verónica. Su cierre, durante la última dictadura cívico-militar, fue un duro golpe para la economía, el desarrollo, las comunicaciones personales y marcó el fin de una época de progreso y desarrollo.
Los pobladores que fueron ocupando los espacios vacíos de este proyecto llamado Verónica tienen variados orígenes y períodos. Como todo negocio, la venta de lotes fue muy bien promocionada en los más importantes medios de comunicación.
En consecuencia, existe una primera ola migratoria que se da en el marco del desplazamiento de chacareros de la zona de San Pedro por el conflicto llamado “El grito de Alcorta”. En el período que va del año 20´ se fueron sumando distintos pobladores, criollos, turcos, sirios, hasta que en el período que va de 1936 a 1939 llegan a esta zona familias ucranianas, polacas, alemanas, checoslovacas y parte forma la famosa "Colonia Tornquist". Y la última llegada de inmigrantes europeos se dio después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la Armada Argentina reclutó técnicos en aviación italianos y los trajo para Verónica.
Existe acuerdo general acerca del acontecimiento fundacional de la localidad y su fecha. La llegada del ferrocarril en 1914 y el loteo con la posterior venta de los lotes pueden señalarse como los hitos fundacionales. Cabe mencionar la figura de Martín Tornquist, como el empresario emprendedor de ventas de tierras, conocido como el fundador y al cual debemos el nombre de la localidad, Verónica, en homenaje a su esposa de apellido Bernal.
Empresario visionario, al igual que su padre, Ernesto Tornquist, rápidamente entendió que sus tierras de la estancia "La Verde" se valorizarían en el mercado con la llegada del ferrocarril.
Esa es una de las razones por las cuales realiza la parcelación del campo en terrenos y los pone en venta.